QUIÉNES SOMOS

Mateo 6 (Lc. 11.2-4)

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.



La vida nos obliga a decidir, muchas veces por miedo a equivocarnos construimos muros, hacemos impermeables nuestros sentimientos para que no los dañen.... no sé si conseguimos mantener a los demás fuera pero sí llegamos a quedarnos atrapados dentro. A veces los saltas... y te das cuenta que merecía la pena hacerlo.

La vida es dura, es molesta y a menudo, dolorosa. Pero la verdad es que deja de dar tanto miedo cuando aprendes que no estás solo, que otros se asustan de los mismos fantasmas y pelean con idénticos gigantes.

Este rincón surge para tenderse como espacio, como tiempo para descansar, encontrarse a uno mismo y continuar. Como católicos estamos convencidos de que uno se encuentra a sí mismo cuando halla a Dios. Y en él alcanza el significado íntegro de la vida, la vida que se da, que se entrega y que se hace más llena cuando más se vacía.